domingo, 27 de noviembre de 2011


Yo que he perdido mi nombre,
Mi esencia, el fundamento
Ahora pura sustancia
Pura materialidad que te empeñas en codificar
Una y otra vez  derrames que  tratas de estructurar.
Los parámetros,
El esquema,
el modelo para ampliar tus arcas,
Para que mis manos desgastadas sigan arando por nada.

Hoy he perdido mi piel,
trabajar desde los doce años
Para ver a mis nietos crecer,
Crecer en la misma desigualdad que  me dejó nacer,
Con eufemismos  y parches que tratan de esconder tu sed,
Esa sed asquerosa que erosiona tu ser.
Tanta hambre en tus dientes por poder
Y yo gastando mis días por diez mil que me hagan comer.
Por eso hoy al joven sentado en el sofá
en el confortable living de su hogar,
Le escribo para gritarle que esta máquina capitalista está mal,
Y decirle que el modelo ya no da para más:
¡Es momento de reestructurar!
Somos flujos y potencias que Él teme no poder analizar,
Somos la conciencia y el pensamiento 
Que a Él le inquieta no controlar,
Somos la  fuerza  desbordada de un no más.
Empoderados de palabras
Ensalzados por la acción,
Señores políticos:
Hoy se les terminó el show. 

domingo, 6 de noviembre de 2011


1998
[Galopes de silencio]

Las esfinges  cayeron bajo sus pequeñas manos, el polvo se adentró por los alvéolos que se asomaban por sus párpados, los guardianes torturaron sus nervios que ahora portan  nidos amargos, no ha sabido borrar la lluvia de heces  que llevan  sus manos. Ella habita su jaula con los pies amarrados, cortadas las alas aniquila el tiempo royendo espacios, vive en pliegues de rincones desaforados, en el golfo de sus ojos habita un bramado.
A los 10 años  perdida estaba en el jardín de los mutilados, ansiosa buscaba donde amainar su desgarro y encontró  los escondrijos  de un Olimpo desgastado, queriendo hallar Titanes y un poco de agua para diluir el camino cansado. Así pasaron los años descascarando su ingle y sus labios, estériles rostros deshabitados, sus muslos secos por tanto recuerdo impregnado,  las pestañas inermes como murallas donde  un sabor a fosa común   se convirtió en su hábitat.



sábado, 5 de noviembre de 2011


Blasfema 




Hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio
Mario Benedetti.
  

Oye el canto baldío de esta loba famélica que  derrama su clorofila a causa de tu daga.
Los dolores se acumulan se superponen, germinan en el invierno de esta autómata desteñida que flagela sus sesos. Parapetos  para  extraviarme de tu mirada, foránea ante tu rostro deshilvano mis nombres, divago exhausta por los escombros de mis pasos, azulado el paisaje cobija mi vientre despoblado mientras busco resguardo en el paracaídas de tus manos.

Extradición de mis voces desde el abismo cóncavo de tus labios, extraño oficio  es el de predicar desiertos para nuestros páramos, yo conjugaba  versos  para la conjunción de los seres derramados, pero  la poesía ya no otorga combinaciones para los cobardes que muerden los llanos.



miércoles, 26 de octubre de 2011

Lavado electromagnético


Nos tienen amaestrados,
Con el lóbulo frontal idiotizado,
Con los parpados bien pegados,
 Con la lengua dormida
Y los brazos coartados.

A merced del monstruo de la desinformación,
El terror electromagnético
Que en cada hogar  se erigió como destructor,
Hipnotizados caemos bajo su control
Víctimas de la Alienación

Y los mismos que  reparten migajas,
Se encargan de  disolver tu alma,
De rellenar con mierda tu lóbulo occipital,
Que tu mielina no sea  ya capaz de crear.

Por eso vamos deshabitando el letargo,
 Que el organismo sea motor de cambio,
Que el lóbulo temporal y parietal hagan su trabajo
No más inercia en el sillón,
Mientras otros comen  nuestras manos.

                                                               

martes, 25 de octubre de 2011




 Estas ahí, ella te siente con su cuerpo insomne, con su  ocre palpitar; entras por sus capilares y arterias, penetras la pupila y la retina socavando el iris  y el lacrimal. Ella se desnuda frente a las fantasmagóricas gaviotas que aman la nada, cuervos sangrantes deseosos de un clítoris desolado. Ella lame sus llagas, oculta sus costras y venda sus heridas, trata de ocultar  el devenir de su mandíbula, el anhelo que hace temblar sus rodillas.
Ella muerde  su lengua para no vociferar lo que siente en la sala, coge el silencio con sus palmas y lo abraza para no caer ante tu mirada. El verde  color que le llega desde tu espalda, trata de disimular  el apetito por tus palabras. Y  le falta el vocablo para narrar lo que guarda en sus ovarios, ese ímpetu de  talar tu hueso parietal, de entrar por tu esófago y llegar al prepucio para ensancharnos como el mar.
Y me quedo en la sala, con la angustia enclaustrada,  mirando tu frente lejana; Ella se queda pasmada, sentada describiendo  el vacío de su boca enlutada.












domingo, 23 de octubre de 2011

Luego existo


Pienso
en tu boca
y en mi boca
en mi nariz
y en tu aliento
en tu pelo
y en mi hombro
en tu tórax
y en mi espalda.
Pienso en tus ojos
y en este dolor
de estómago
en esas rótulas
y en tu pantalón
en el dorso de tu mano
y en mis palmas.
Pienso horizontalmente
en ti
y en mi almohada.


Heddy Navarro Harris (Poeta Chilena.Puerto Montt, 1944)

Hasta entonces ( Paz Molina)




Hasta que de la noche descienda la curva húmeda
que rodeará la noble simetría de tu cráneo
en lazada de oscuro subterfugio y a la vez
la corona, la regia investidura, multiplique
tu gesto en señal de infinito y sobrevenga
tu existencia como un retoño al verdadero origen.

Hasta que la noche alce su copa enorme
y beba el licor de tu sangre sublevada
y escojas , entre mil, el camino perdido
y la distancia heroica.
Ceremonia de turbulenta atmósfera

Hasta que de la noche se desprenda
el lento vestigio de la aurora,
blanco paño que extiende su frescura sobre el alma.
Rotunda lámpara.

Hasta que de la noche el sueño te separe
en otro sueño. Persecusión de la vana realidad
que se escurre entre los hilos de la conciencia
con una rapidez de sombra o de relámpago .

Hasta que de la noche te descuelgues,
luminoso,
con una certidumbre ensombrecida. 





Paz Molina  (poeta chilena)